domingo, 20 de diciembre de 2015

Grandes temas de la Historia y la Ciencia: ¿Qué sucedió en Sodoma y Gomorra?


    Sodoma era una ciudad que, según el Antiguo Testamento, fue destruida junto a Gomorra. Se la describe como una de las ciudades que formaron parte de la Pentápolis bíblica, situada a orillas del mar Muerto. El nombre se encuentra relacionado con la raíz árabe sadama, 'tristeza', 'angustia', 'arrepentimiento', 'agotamiento'. Sodoma y Gomorra estaban situadas muy cerca una de la otra, en una llanura. Próximo a ellas se encontraba un valle, llamado Valle de Sidim, en el que abundaban los pozos de asfalto, cercano al mar Salado (mar Muerto). También próximas a estas ciudades se encontraban Adma, Zoar y Zeboím.

     Lot y su gente fueron hechos prisioneros por los vencedores y llevados a Dan. En este lugar Abraham y sus aliados rescataron a Lot, sus bienes, y su gente (Génesis 14:15-16). Lot regresó a Sodoma, pero para aquel tiempo, Sodoma ya tenía fama de ciudad de gente perversa. Según el relato de la Biblia en el capítulo 18 del Génesis (Génesis 18, Dios reveló a Abraham que destruiría Sodoma por medio de fuego y azufre, porque su pecado era muy grave e irreversible, y solo Lot y su familia podrían ser salvados. Abraham intercedió por los justos de la ciudad, y Dios le repuso que no la destruiría si, al menos, encontraba cincuenta justos en la ciudad. Dios, sin embargo, permitió a Abraham interceder hasta que se convenciera de que en Sodoma no había ni diez justos.


    Según continúa el capítulo 19, en los versículos 1 a 38 (Génesis 19:1-38) , dos ángeles de Dios entraron en Sodoma a rescatar a Lot, sobrino de Abraham; los ángeles eran de hermosa apariencia y llamaron la atención de los habitantes. Al verlos, Lot los invitó e insistió en que pasaran la noche en su casa. Pero antes de que se acostasen, los sodomitas cercaron la casa y exigieron que les entregase a sus invitados para abusar de ellos. Por cierto Lot se negó, y les ofreció a cambio sus dos hijas vírgenes, para que se saciaran con ellas. La turba no aceptó e intentó romper la puerta, pero los dos invitados cegaron a los asaltantes.

     «Lot salió de la casa y se dirigió hacia ellos, cerrando la puerta detrás de sí, y les dijo: “Les ruego, hermanos míos, que no cometan semejante maldad. Miren, tengo dos hijas que todavía son vírgenes. Se las voy a traer para que ustedes hagan con ellas lo que quieran, pero dejen tranquilos a estos hombres que han confiado en mi hospitalidad”. Pero ellos le respondieron: “¡Quítate de en medio! ¡Eres un forastero y ya quieres actuar como juez! Ahora te trataremos a ti peor que a ellos.” Lo empujaron violentamente y se disponían a romper la puerta»

    Después dijeron a Lot que sacara a su familia de la ciudad. Lot avisó a sus yernos, pero estos creyeron que bromeaba, así que Lot marchó solo con su esposa y sus hijas. Los ángeles, antes de retirarse, instruyeron a Lot que pasara lo que pasara no se volviesen a mirar, puesto que quien lo hiciese se convertiría en estatua de sal. Una vez los ángeles hubieran sacado de Sodoma a la familia, Dios envió una lluvia de fuego y azufre que incineró completamente la ciudad con sus habitantes, así como otras ciudades de la llanura (al menos cuatro de las cinco). Uno de los que acompañaba a Lot en la huida, su mujer, se dio vuelta para mirar, y se convirtió en sal como se le había indicado a Lot. El tío de Lot, Abraham, desde una montaña a lo lejos, vio la columna de humo que se levantó sobre la destruida Sodoma. En Deuteronomio 29:23 se señala que conjuntamente con estas ciudades, también se destruyeron Adma y Zeboím. Lot se refugió en Zoar, pero teniendo temor de Dios por la suerte de esta ciudad, prefirió refugiarse en una cueva con toda su descendencia.

    En 1989, el arqueólogo aficionado Roy  Wyatt dijo haber hallado los vestigios de dos ciudades convertidas en cenizas en la margen occidental del mar Muerto; una de ellas al pie de Masada y la otra al pie del monte Sodoma. Según su testimonio, Wyatt encontró en estas ruinas cimientos de edificios y otras estructuras, así como restos de cerámica, enterrados por la ceniza. Expresó, además, que había suelos de habitación identificables, calles interconectadas, ziggurats y una esfinge, todo dentro de una muralla tradicional de adobe con zócalo de piedra y contrafuertes, propios de una ciudad antigua, a la cual dató a principios de la Edad del Bronce (hacia 3300 a. C.). Según su propia investigación estas ciudades fueron destruidas hace 3900 años por un incendio catastrófico cuyas causas pudo deberse a la concurrencia de fuertes terremotos, posibles corrimientos de tierra hacia el lago y la liberación explosiva del material inflamable de subsuelo, que en contacto con el fuego de los hogares incendiaría las viviendas. La persistencia de las cenizas frente a la erosión ambiental durante miles de años se explicaría por el hecho de que los objetos quemados con sulfuro dejan un residuo de ceniza más pesado que el material original. Este descubrimiento de Wyatt, como otros, no es referenciado por ninguna fuente académica, de hecho, según el arqueólogo Joe Zias de la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI): "Ron Wyatt no es arqueólogo o ha tramitado una licencia para excavar en Israel o Jerusalén. Para excavar es obligatorio tener estudios comprobados en Licenciatura en Arqueología los cuales él no posee aunque asegure lo contrario".

    Varias puntas de lanza de bronce oxidadas fueron encontradas e incluso un esqueleto que se había convertido totalmente en ceniza fue encontrado en Sodoma. El tuétano era visible en los extremos de cada uno de los huesos. Con un radar generador de frecuencia molecular, Ron encontró sales de oro, el subproducto del oro vaporizado.  Muestras del material fueron tomadas y al ser analizadas se comprobó era ceniza pura. (Véase II Pedro 2:6). Desde lo alto, uno puede ver que las ciudades están presentadas en una forma "cuadrada" obviamente hechas por el hombre. El material circundante es toda roca marrón normal. La pregunta obvia sería si las ciudades fueron destruidas hace 3900 años, ¿cómo es él que la ceniza no se ha erosionado totalmente? La investigación mostró que los objetos quemados con sulfuro dejan un residuo de ceniza más pesada que el material original.

   El Dr. John S. Lewis, profesor emérito de Ciencias Planetarias de la Universidad de Arizona y codirector del Centro Espacial de la NASA de Investigación de Ingeniería de la Universidad de Arizona, es un científico que cree que la destrucción de Sodoma y Gomorra fue causada por un bombardeo cósmico según su libro: Rain of Fire and Ice: The Very Real Threat of Comet and Asteroid Bombardment.

    “La lluvia de fuego desde el cielo, podría ser una descripción de la ruptura y la desintegración de un cometa en la atmósfera de la Tierra por encima de estas ciudades antiguas, ya que grandes trozos de material rocoso y de hielo cayeron desde el cielo, esto sería visto como lluvia de fuego desde el cielo".


    Pocos comentaristas de la Biblia han comprendido el verdadero significado de lo que se describe en esta frase sobre el fuego y el azufre que cae del cielo. (La actividad volcánica no puede ser utilizada para explicar el fuego y el azufre, ya que no hay volcanes o depósitos volcánicos en la región). En un esfuerzo por explicar esta frase, algunos han dicho que la destrucción de Sodoma y Gomorra fue causada por un terremoto que de alguna manera explosiva, encendió el gas metano y el azufre que se encuentra en los depósitos locales de alquitrán y se disparó hacia el cielo.

    Sin embargo, la actividad sísmica de este tipo no tiene precedentes y poco plausible en términos de geología. Para aquellos familiarizados con la astronomía y la literatura antigua, la expresión “fuego cayendo del cielo”, no es una expresión críptica ni un recurso literario que necesita algún tipo de explicación fantasiosa, sino que es una frase descriptiva simple. “El fuego del cielo”, es una descripción exacta de material cósmico, ya sea un meteorito, asteroide o cometa, que quema en la atmósfera (“fuego”), y que viene a golpear la Tierra.

    Otras indicaciones de que un bombardeo de cometas se llevó a cabo durante la destrucción de Sodoma y Gomorra viene de Génesis 19:28. “Y miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella llanura miró; y he aquí que el humo subía de la tierra como el humo de un horno”. El “humo de un horno”, habla de la nube que sale ardiendo que apareció después del impacto de un cometa explosivo. Un terremoto que abre una fisura posible, no produciría una nube altísima, ardiente, ni crearía los nódulos de azufre encerrados en las cenizas que se encuentran en el área. El impacto de incluso un pequeño fragmento cometario sobre Sodoma y Gomorra, podría liberar la energía equivalente a la explosión de bombas de hidrógeno y levantar una nube de hongo como el de las explosiones nucleares. Tenga en cuenta que la Biblia también usa la expresión “el humo de un horno” en Apocalipsis 9:1-2, al contar cómo una estrella (un cuerpo luminoso celestial – un cometa) del cielo cae a la tierra, y abre un gran hoyo (cráter de impacto).

    Se dice que el humo va a surgir del pozo como el humo de un gran horno y el aire se oscurecerá y el sol se oscurecerá por el humo. Sin duda todo esto describe un impacto de un cometa explosivo. Respecto a lo que le ocurrió a la mujer de Lot que se convirtió en estatua de sal, inminente la destrucción era lo suficientemente cerca como para ser “consumido”, Génesis 19:26 dice: “Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal”. La palabra hebrea traducida como “sal” es la palabra “Malach” (# 4417 en la Concordancia Strong) que significa “polvo”, como algo “pulverizado” como la sal o polvo, es decir la esposa de Lot, miró atrás, a sus espaldas, y ella se convirtió en una columna de polvo”, dijo el científico.
Fuente: Enciclopedia Wikipedia.
 

     
 

 

martes, 8 de diciembre de 2015

La genial leyenda de Cantuña



     Luego del asesinato de Atahualpa por manos de Francisco Pizarro en Cajamarca en julio de 1533, Rumiñahui, su medio hermano y líder indígena nacido en Píllaro, tomó las riendas del asunto y con su ejército, según dicen, de cinco mil hombres, fue hacia el norte procurando esconder los más valiosos tesoros y destruir todo aquello que pudiera significar algo positivo para los invasores. Así, llegó a Quito y guardó todo lo más valioso, aquellas joyas invalorables que jamás se encontraron. En esta labor le ayudaron personas de su confianza, pero aquellos que no lo eran fueron ejecutados.

    Entre los más cercanos a Rumiñahui esta un hombre llamado Guanga, cuyo sacrificio se produjo después, igual con Rumiñahui que murió sin nunca declarar dónde estaban los tesoros. Guanga tuvo un hijo llamado Cantuña, quien quedó en la orfandad y víctima de toda la violencia que causaron los conquistadores.
 
    Pasó el tiempo y Cantuña fue a parar en la casa de un soldado español quien lo acogió de pena y compasión. De pronto sobrevino la decadencia económica del español y ante esto Cantuña acudió ofreciéndole ayuda. No creyó el oficial hispano, cómo podía ayudar un jovencito tan desvalido y pobre como él, se preguntó. Pero su sorpresa fue grande cuando una noche le trajo en acémilas a regalar objetos invalorables que de inmediato solucionaron la penuria del español. Transcurrió el tiempo y este se convirtió en una persona muy exitosa aunque siempre se mantenía la curiosidad de cómo lo hacía. Jamás Cantuña reveló el origen de las riquezas.

    Con el paso del tiempo el soldado español murió y Cantuña quedó solo pero continuaba obsequiando riquezas a los frailes y organizaciones religiosas, quienes aceptaban para sí mismos y para embellecer los templos y conventos que hoy conocemos en Quito. Sin embargo, también se preguntaron sobre el origen de tanta riqueza, pero Cantuña no dio ninguna explicación. Fue tanta la curiosidad de los frailes que al fin Cantuña les dijo que había hecho un pacto con el diablo, quien le proporcionaba todas las riquezas a cambio de su alma. Los monjes así tuvieron miedo y no volvieron a insistir.
 
    Esta historia concluye con el famoso pacto con el diablo para construir el atrio de una capilla de la iglesia de San Francisco. Esta construcción debía hacerse en una noche, a cambio del alma de Cantuña. El plazo, el canto del gallo. Pero el tiempo transcurrió, luego de que miles de diablos trabajaban para concluir la obra, y amanecía sin que lo ofrecido terminara, siempre faltaba una piedra que se colocaba y se desprendía. Cantó el gallo. El acuerdo concluyó con al triunfo de Cantuña, quien salvo su alma de ir a parar el los quintos infiernos, mientras el diablo con sus huestes se alejaba enfurecido.

    Esa es la leyenda, pero por supuesto la verdad lógica es otra. Cantuña, último heredero de los secretos de los tesoros jamás encontrados por humano alguno murió. En buena medida las riquezas fueron a parar en los conventos, pero también seguramente en las haciendas de los frailes que levantaron sus fortunas en base al trabajo infame de explotación de los indígenas, auténticos herederos de los grandes tesoros.

César Pinos Espinoza
Periodista freelance
cefundamentos.blogspot.com Proyecto FUNDAMENTAL.

Los bordados y tejidos de MABEL 1.


martes, 24 de noviembre de 2015

Chile busca nueva estrategia por asunto salida al mar de Bolivia


    Restos de la Guerra del Pacífico: Museo de Arica, Chile.

    Calama es una ciudad importante de la región. Desde aquí sale el tren que, a través de los Andes y del altiplano, une el territorio chileno con la capital boliviana de La Paz. Es un trayecto muy visitado por turistas extranjeros de todo el mundo. De Calama a Chuquicamata hay 15 kilómetros. De ésta al pequeño puerto de Tocopilla, terminal de carretera hay unos 135 kilómetros. Cobija, o La Mar, célebre e histórica, más al sur, junto al mar, apenas figura en el mapa. Cobija fue fundado en 1578 por la colonia española. Fue un puerto, primero de la Audiencia de Charcas y luego de Bolivia, fue anexado a Chile luego de la Guerra del Pacifico. Se transformó en un importante centro aristocrático, cultural y económico antes de la fundación de Antofagasta por parte de Bolivia. Durante la guerra entre Salaverry y Santa Cruz que precedió a la consolidación de la Confederación Perú-Boliviana el puerto fue tomado por tropas restauradoras peruanas al mando del coronel Quiroga. En 1857 tenía una población de alrededor de 1.000 habitantes e inclusive una planta de desalinización de agua de mar, propiedad de José Santos Ossa. Desde aquí se organizaron numerosas expediciones, entre otras, la que descubrió el mineral de plata de Caracoles en 1870. Fue afectada por el terremoto de 1868, que destruyó la mitad de los edificios, y por la epidemia de fiebre amarilla de 1869. El terremoto con tsunami de 1877, que afectó a todas los localidades del litoral boliviano, destruyó las edificaciones que ocupaban las dos terceras partes de la población, por lo que las autoridades bolivianas del Departamento se trasladaron a Antofagasta, que había adquirido una gran importancia en ese entonces y que fue ocupada por las tropas chilenas, durante la Guerra del Pacífico, en 1879.


    El desierto de Atacama es una de las zonas más secas del mundo. Con una superficie aproximada de 363.000 km2, se asemeja en extensión a todo el territorio ecuatoriano. Situado entre las regiones de Antofagasta y Atacama, limita al oeste con las sierras que se extienden paralelas al litoral pacífico y que constituyen la cordillera de la Costa, al este con la cordillera Domeyko, al norte con el río Loa y al sur con el río Copiapó. Por su altitud, unos 610 m, las temperaturas predominantes son relativamente frescas, alcanzando un promedio de 18 °C. La vegetación es muy escasa. Durante el siglo XIX fue una región disputada por Bolivia, Perú y Chile, debido a la abundancia de nitrato de sodio y cobre. Desde 1904 se encuentra bajo control chileno. Esta fue la razón central de la guerra del Pacífico (1879-1884).
 
    Hoy la entrada de Insulza representa un cambio de etapa en la estrategia chilena ante la demanda marítima boliviana: desde este momento, el proceso no sólo será enfrentado desde el punto de vista jurídico, sino también político. “Chile es un país democrático, respetuoso del derecho, siempre abierto al diálogo”, señaló el exsecretario general de la OEA.
 
    Muchos ecuatorianos abogamos por una salida al mar de Bolivia. Antofagasta y toda esa zona adyacente fue territorio boliviano, incluso el Puerto La Mar, creado por Simón Bolívar. Las ambiciones mineras imperialistas "decretaron" una guerra que causó lágrimas y humillación a Bolivia, y lo peor, la sentenciaron a permanecer alejada del mar. ¡Una infamia sin nombre!
 
Fuente: Viaje al fin del mundo, de nuestra autoría.
 
César Pinos Espinoza
Periodista.